Castellano Català Era un buen día como otro cualquiera, aunque no igual para todos los habitantes que sumidos en un estado onirico en se incorporan de sus colchones (dejando la silueta de su cuerpo como la huella de un pie en la nieve) para sumergirse en la pesadilla diaria y de la que se es más consciente. Al asomar mi maltrecho cuerpo a la acera repleta de desniveles amarillos, un estridente pitido llamó mí ya de por si distraida atención. Una especie de turismo parecido por sus dimensiones a un carro de compra, y con una destartalada carroceria que hacia juego con su diminuta matricula amarilla aceleraba con el embrague pisado. Frente a el, en la misma calle donde se encuentra el deposito de vehiculos se hallaba la grua municipal , habiendose saltado para llegar donde se encontraba para su comodidad, rayas continuas y sentidos de circulación, enclavada en mitad del asfalto como los árboles plantados en los bordes de la calle peatonal que configura la mitad de la subsodicha calle. Ninguno de los dos cedia ante el otro. Todo los que obervabamos la escena sabiamos de la razón del "micromachin" y de la equivocación gratuita de los funcionarios que en ese momento asomaban sus duros rostros por las ventanillas, uno en cada extremo como en una atracción de feria. Al final y ante la cola que poco a poco fue colmando la calle, introdujeron sendos rostros al interor del habitaculo de donde no deberian de haber salido e introdujeron a desgana la marcha atras, deslizando las uedas por el asfalto humedecido. Esa misma tarde en esa misma calle que durante decadas a sido de una sola dirección, para sorpresa de todos los que habitualmente hacemos uso de ella para salir de la manzana, cerrada por los nuevos juzgados, colocaron debajo de la placa de contra dirección otra en la que aclaraba que es dirección contraria para todos los habitantes de santa coloma y démás, excepto para aquellos que hacen respetar sus leyes y que las violan a cada momento.